segunda-feira, 8 de fevereiro de 2016

David Foster Wallace



"Eres especial – eso, OK –, pero también lo es el tío que tienes enfrente de ti en la mesa, que está sobrio, sacando adelante a dos niños y reconstruyendo un Mustang del 73. Es algo mágico que tiene 4.000.000.000 de formas. Te corta la respiración." (p. 377) DFW

"...si de verdad habéis aprendido a pensar, a prestar atención, entonces sabréis que también podéis elegir otras opciones." (p. 378) DFW

"El pelo sucio con bandana, las botas de trabajo desatadas y las viejas camisas de cuadros que Wallace llevaba vistiendo desde la época de Arizona eran también ahora prácticamente el uniforme de qualquiera que sintiera algún desencanto hacia la cultura consumista y acumuladora americana de la era post-Reagan. La tendencia de Wallace a 'desconfiar de cada pensamiento o proposición' se había convertido, como señala Howard, 'en algo así como un estilo generacional'. 'Cuando era más joven – afirmó Wallace en una entrevista para el Boston Phoenix –, veía mi relación con el lector en cierto sentido como una relación sexual. Pero ahora se me parece más a una de esas conversaciones con buenos amigos a altas horas de la noche, cuando se acaban las tonterías y se caen las máscaras'." (p. 298-9)

"Mira, tío, probablemente la mayoría de nosotros estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos oscuros, y además estúpidos, pero ¿de verdad necesitamos un tipo de ficción que no haga sino dramatizar lo oscuro y lo estúpido que es todo? En épocas oscuras, la definición del buen arte debería ser: aquel que se dedica a localizar y aplicar técnicas de reanimación cardiopulmonar a aquellos elementos de lo que es humano y mágico que aún sobreviven y resplandecen a pesar de la oscuridad de los tiempos." (p. 289) DFW

"...me sentí desesperar. La palabra se ha banalizado ahora por el exceso de uso, 'desesperar', pero es una palabra seria y la estoy usando en serio. Tal vez se parezca a lo que la gente llama terror o angustia. Pero no acaba de ser como estas cosas. Se parece más a querer morirse a fin de evitar la sensación insoportable de darse cuenta de que uno es pequeño, débil, egoísta y de que, sin ninguna duda posible, se va a morir. Es querer tirarse por la borda." (p. 278) DFW

"En marzo de 1995, Colin Harrison pidió a Wallace que hiciera un crucero por el Caribe y escribiera sobre la experiencia en 'Harper's'. [...] Las vacaciones de primavera se acercaban y cuando se le ofreció la posibilidad de escapar del frío y de las inacabables revisiones de 'La broma infinita' ['Graça infinita'], aceptó. Una vez más, volvería a unirse a esas hordas americanas que se inoculaban sus dosis de diversiones manufacturadas. [...]

'Triste' se convirtió en la voz de alarma presente en todo el texto, una tristeza que es consecuencia de la plenitud exceciva: camareros tristes, tristes viajeros del crucero que enfocan con sus videocámaras a otras personas tristes que a su vez les enfocan con sus videocámaras desde otro crucero, y tristes, sin sentido, los esfuerzos de los americanos por divertirse en ausencia de una ideia espiritual de mayor alcance. 'Elige con cuidado – advierte Marathe en La broma infinita –. Tú eres lo que amas. ¿No?'. El artículo de Wallace sobre el crucero hablaba del precio de ser incapaz de elegir correctamente."(p. 274 e 278)

"...era consciente de que la relación profesor-alumno era como la de un 'showman' con un espectador. El profesor estaba sometido a la exigencia constante de 'entretener' si quería gustarle a sus alumnos – y nadie tenía más deseos de gustar que Wallace –. El problema no era tanto que dudara de si podía conseguirlo, sino el dilema de si, al hacerlo, estaría haciendo algo por lo que después podría sentir admiración." (p. 120)

"La familia dirige la Academia Enfield de Tenis, donde el objetivo es la perfección y donde se entrena a los mejores jugadores para que, por medio de sus partidos de tenis y de los espónsores comerciales, sean capaces de satisfacer los apetitos de la cultura de consumo de la que proceden. Por otro lado, están los residentes de Ennet House, liderados por Gately. A los adictos de Ennet House no se les entrena para alimentar las obsesiones de América; son las personas que ya han padecido una sobredosis de ellas. Como en la vida real, ambos mundos discurren en paralelo e interactúan únicamente cuando tienen que hacerlo, con solo una 'alta y más o menos desnuda colina' como separación." (p. 222)

D. T. Max. Todas las historias de amor son historias de fantasmas - David Foster Wallace, una biografia. Barcelona: Debate, 2013

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